4 de febrero de 2012

Que Madre nuestra es.




Venid y vamos todos,

con flores a porfía

con flores a María,

que Madre nuestra es.



De nuevo aquí nos tienes,

purísima doncella,

más que la luna bella,

postrada a tus pies.



Veníamos a ofrecerte

las flores de este suelo;

con cuánto amor y anhelo,

Señora, tú lo ves.



Tu poderosa mano

defiéndanos, Señora,

y siempre, desde ahora,

a nuestro lado estés.