2 de febrero de 2012

Presentación de Jesús en el Templo.




Siméon era un anciano devoto judío a quién el Espíritu Santo le había prometido que no moriría hasta haber visto al Salvador. Cuando María y José, llevaron al Niño Jesús al Templo de Jerusalén para presentarlo, obedeciendo a la Ley de Moisés, según la cual ordenaba que todo primogénito varón debia ser presentado en el templo y consagrado al Señor, Simeón estaba allí, y tomando a Jesús en sus brazos, recitó el siguiente canto:



"Ahora Señor según tu promesa,

puedes dejar a tu siervo irse en paz,

porque mis ojos han visto a tu Salvador,

a quien has presentado ante todos los pueblos:

luz para alumbrar a a las naciones

y gloria de tu pueblo Israel"