3 de noviembre de 2011

El humor de Padre Pío...





Una vez se presentó al fraile portero de San Giovanni Rotondo un hombre que, con cierta insistencia, logró convencerlo para que fuera a la celda de Padre Pío para pedirle un consejo sobre su salud. El fraile, sólo movido por un acto de caridad fraterna, trató de complacerlo yendo a llamar a la puerta de Padre Pío.

Desde dentro una voz respondió:

¿Qué quieres? ¿No ves que estoy reposando?.

Y el fraile portero dice:

Padre Espiritual, es un señor de Génova, muy enfermo, que quiere saber si debe continuar o suspender el tratamiento de electroshock que está recibiendo.

El Padre Pío, quitándole importancia a la respuesta le contesta:


Dile que lo suspenda, porque si ahora no es tonto, después lo será de verdad.