12 de abril de 2010

Benedicto XVI no está solo.


Según Zenit, algo más de 70 obispos de los cinco continentes se han movilizado para firmar conjuntamente una carta de apoyo a Benedicto XVI, quien en días pasados recibió duros ataques por el levantamiento de la excomunión a cuatro obispos seguidores de monseñor Marcel Lefebvre.

Al mismo tiempo, los prelados en la misiva agradecen la carta que el Papa escribió este jueves a los obispos del mundo para explicar que había tomado aquella decisión como un "gesto de misericordia" para promover la paz y la unidad en la Iglesia, confirmando que desconocía las declaraciones de negación del Holocausto del obispo Richard Williamson.

La carta de los obispos fue entregada en la mañana de este viernes, en nombre de los signatarios, por el arzobispo Claudio Maria Celli, presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, al cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, para que se la entregara personalmente al Papa.

Los obispos, casi todos responsables de las comisiones para los medios de comunicación de las conferencias episcopales de 82 países, han participado en esta semana en un seminario promovido por ese dicasterio vaticano.

En el documento expresan "cercanía" y aseguran que se sienten confortados por la carta que escribió el Papa "para el desarrollo de nuestro trabajo diario".

Los prelados manifiestan su solidaridad y su fidelidad incondicional al obispo de Roma.
Al recibir la carta, el cardenal Bertone explicó a los obispos que "en estos momentos el Papa ha experimentado la comunión con muchos obispos, a pesar de alguna voz desentonada, entre los mismos obispos y también entre los periodistas".

"Benedicto XVI no está solo", dijo el purpurado en respuesta a algunos artículos. "Todos sus colaboradores más cercanos son lealmente fieles al pontífice y están profundamente unidos a él, incluidos los jefes de los dicasterios de la Santa Sede".

Con su visita a los obispos, el cardenal secretario de Estado clausuró este seminario sin precedentes, pues ha sido la iniciativa que ha reunido al mayor número de obispos desde el Concilio Vaticano II para reflexionar explícitamente sobre la pastoral de los medios de comunicación.