31 de diciembre de 2013

Oración en Fin de Año.



Señor,

finaliza un año pero he de reconocer

que no todo termina en mí.

Comencé el primer día del 2013

con muchos deseos e inquietudes.

Ahora, cuando llego su tramo final,

me doy cuenta que no todo lo que me propuse

he llevado adelante ni aquello que pretendí alejar de mí,

 lo he vencido.

Señor; se clausura un año pero,

soy consciente de que en algunas cosas,

soy el mismo de ayer:

Donde dije “quiero” he puesto el “así soy”

Donde me propuse “seré” ha ganado el “no lo logré”

Donde prometí un “cambiaré”, ha dominado

el “que cambien los demás”

Ahora, a punto de iniciarse un nuevo año,

 te confieso, mis temores:

¿Merece la pena el que alardee de aquello

que no estoy dispuesto a ofrecer?

¿Tendré que pensarme mucho más mis deseos

hacia los demás y hacia mí mismo?

¿Dejaré para otra ocasión, más consciente y serena,

la copa que rebosa de burbuja pero no de sinceridad?

¿Pensaré detenidamente si, abrazos y llamadas telefónicas

en los primeros minutos de la primera noche del año,

tendrían que ser más espaciadas

para otras tantas donde no dedico un solo instante?

Ahora, cuando me dispongo a comenzar este nuevo año,

 te pido, Señor:

Que pongas verdad en mis palabras

Que hagas de mis deseos un apostar con pasión por ellos

Que me hagas ser realista a la hora de valorar

 mis propias fuerzas y medios

Que olvide las fronteras que, la difícil convivencia,

 levantó el año pasado

Que anteponga el bien de los demás al mío propio

Que supere, pero que no olvide, mis errores del pasado

para que así pueda aprender de ellos.

Y que, Santa María, que como Madre, mejor me conoce

me ayude a vivir con alegría y con juventud de corazón

este año 2013 por el que te bendecimos

por el que te damos gracias

en el cual te queremos presente

y ante el cual se abren como siempre tantos temores.

¡Feliz Año 2014, Señor!

¡Feliz Año Santo de la Fe!

¡Feliz Año Nuevo Santa María!

¡Felices días nuevos, hermanos!