30 de mayo de 2009

Nada te turbe, nada te espante, sólo Dios basta.


Eleva el pensamiento,

al cielo sube,

por nada te acongojes,

Nada te turbe.


A Jesucristo sigue

con pecho grande,

y venga lo que venga

Nada te espante.


¿Ves la gloria del mundo?

es gloria vana;

Nada tiene de estable,

Todo se pasa.


Aspira a lo celeste,

que siempre dura;

fiel y rico en promesas,

Dios no se muda.


Ámala cual se merece,

Bondad inmensa;

pero no hay amor fino sin

La paciencia.


Confianza y fe viva

mantenga el alma,

que quien cree y espera

Todo lo alcanza.


Del infierno acosado

aunque se viere,

burlará sus furores

Quien a Dios tiene.


Vénganle desamparos,

cruces, desgracias;

siendo Dios su tesoro,

Nada le falta.


Id, pues, bienes del mundo,

Id, dichas vanas;

aunque todo lo pierda

Sólo Dios basta.