31 de enero de 2014

Concédenos Señor...



Señor, concédeme la SERENIDAD para aceptar las cosas que no puedo cambiar; VALOR, para cambiar las cosas que si puedo; y SABIDURÍA, para conocer la diferencia viviendo cada día con serenidad, disfrutando cada momento con calma, aceptando las penalidades como sendero que conduce a la paz, acogiendo, como Él hizo, este mundo pecador tal como es, no como a mi me gustaría que fuese; confiando que Él enderezará todas las cosas si me someto a su voluntad, para que pueda ser razonablemente feliz en esta vida y plenamente dichoso con Él para siempre en la otra.