5 de octubre de 2011

Apóstol de la Divina Misericordia.



Santa María Faustina Kowalska, apóstol de la Divina Misericordia, forma parte del círculo de santos de la Iglesia más conocidos. A través de ella, el Señor Jesús transmite al mundo el gran mensaje de la Divina Misericordia y presenta el modelo de la perfección cristiana basada sobre la confianza en Dios y la actitud de caridad hacia el prójimo.


Nació el 25 de agosto de 1905 como la tercera hija entre diez hermanos en la familia de Mariana y Estanislao Kowalski, campesinos de la aldea de Głogowiec. En el santo bautizo, celebrado en la iglesia parroquial de Świnice Warckie, se le impuso el nombre de Elena. Desde pequeña se destacó por el amor a la oración, la laboriosidad, la obediencia y una gran sensibilidad ante la pobreza humana. A los 9 años recibió la Primera Comunión. La vivió muy profundamente, consciente de la presencia del Huésped Divino en su alma. Su educación escolar duró apenas tres años. Al cumplir 16 años abandonó la casa familiar para, trabajando de empleada doméstica en casas de familias acomodadas de Aleksandrów, Łódź y Ostrówek, mantenerse a sí misma y ayudar a los padres.


Ya desde los 7 años sentía en su alma la llamada a la vida religiosa, pero ante la negativa de los padres para su entrada en el convento, intentó apagar dentro de sí la voz de la vocación divina. Sin embargo, apresurada por la visión de Cristo sufriente fue a Varsovia y allí, el 1 de agosto de 1925 entró en la Congregación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia donde, como sor María Faustina, vivió trece años. Trabajó en distintas casas de la Congregación. Pasó los períodos más largos en Cracovia, Płock y Vilna cumpliendo los deberes de cocinera, jardinera y portera.


Para quien la observara desde fuera nada hubiera delatado su singular intensa vida mística. Cumplía sus deberes con fervor, observaba fielmente todas las reglas del convento, era recogida y callada, pero a la vez natural, llena de amor benévolo y desinteresado al prójimo. Su vida, aparentemente ordinaria, monótona y gris, se caracterizó por la extraordinaria profundidad de su unión con Dios.


Su espiritualidad se basa en el misterio de la Divina Misericordia, que ella meditaba en la Palabra de Dios y contemplaba en lo cotidiano de su vida. El conocimiento y la contemplación del misterio de la Divina Misericordia desarrollaban en ella una actitud de confianza de niño hacia Dios y la caridad hacia el prójimo. Oh Jesús mío —escribió— cada uno de tus santos refleja en sí una de tus virtudes, yo deseo reflejar tu Corazón compasivo y lleno de misericordia, deseo glorificarlo. Que tu misericordia, oh Jesús, quede impresa sobre mi corazón y mi alma como un sello y éste será mi signo distintivo en esta vida y en la otra. (Diario 1242). Sor Faustina era una fiel hija de la Iglesia a la que amaba como a Madre y como el Cuerpo Místico de Jesucristo. Consciente de su papel en la Iglesia, colaboró con la Divina Misericordia en la obra de salvar a las almas perdidas. Con este propósito se ofreció como víctima cumpliendo el deseo del Señor Jesús y siguiendo su ejemplo. Su vida espiritual se caracterizó por el amor a la Eucaristía y por una profunda devoción a la Madre de la Divina Misericordia.


Los años de su vida en el convento abundaron en gracias extraordinarias: revelaciones, visiones, estigmas ocultos, la participación en la Pasión del Señor, el don de bilocación, los dones de leer en las almas humanas, de profecía y de desposorios místicos. Un contacto vivo con Dios, con la Santísima Madre, con ángeles, santos y almas del purgatorio: todo el mundo extraordinario no era para ella menos real que el mundo que percibía a través de los sentidos. Colmada de tantas gracias extraordinarias sabía, sin embargo, que no son éstas las que determinan la santidad. En el Diario escribió:Ni gracias, ni revelaciones, ni éxtasis, ni ningún otro don concedido al alma la hace perfecta, sino la comunión interior de mi alma con Dios. Estos dones son solamente un adorno del alma, pero no constituyen ni la sustancia ni la perfección. Mi santidad y perfección consisten en una estrecha unión de mi voluntad con la voluntad de Dios (Diario 1107).


El Señor Jesús escogió a sor Faustina por secretaria y apóstol de su misericordia para, a través de ella, transmitir al mundo sugran mensaje. En el Antiguo Testamento —le dijo— enviaba alos profetas con truenos a mi pueblo. Hoy te envío a ti a todala humanidad con mi misericordia. No quiero castigar a la humanidad doliente, sino que deseo sanarla, abrazarla con mi Corazón misericordioso (Diario 1588).


La misión de sor Faustina consiste en 3 tareas:


– Acercar y proclamar al mundo la verdad revelada en la Sagrada Escritura sobre el amor misericordioso de Dios a cada persona.


– Alcanzar la misericordia de Dios para el mundo entero, y especialmente para los pecadores, por ejemplo a través de la práctica de las nuevas formas de culto a la Divina Misericordia, presentadas por el Señor Jesús: la imagen de la Divina Misericordia con la inscripción: Jesús, en ti confío, la fiesta de la Divina Misericordia, el primer domingo después de la Pascua de Resurrección, la coronilla a la Divina Misericordia y la oración a la hora de la Misericordia (las tres de la tarde). A estas formas de la devoción y a la propagación del culto a la Divina Misericordia el Señor Jesús vinculó grandes promesas bajo la condición de confiar en Dios y practicar el amor activo hacia el prójimo.


– La tercera tarea es inspirar un movimiento apostólico de la Divina Misericordia que ha de proclamar y alcanzar la misericordia de Dios para el mundo y aspirar a la perfección cristiana siguiendo el camino trazado por la beata sor María Faustina. Este camino es la actitud de confianza de niño hacia Dios que se expresa en cumplir su voluntad y la postura de caridad hacia el prójimo. Actualmente este movimiento dentro de la Iglesia abarca a millones de personas en el mundo entero: congregaciones religiosas, institutos laicos, sacerdotes, hermandades, asociaciones, distintas comunidades de apóstoles de la Divina Misericordia y personas no congregadas que se comprometen a cumplir las tareas que el Señor Jesús transmitió por sor María Faustina.


Sor María Faustina manifestó su misión en el Diario que escribió por mandato del Señor Jesús y de los confesores. Registró en él con fidelidad todo lo que Jesús le pidió y describió todos los encuentros de su alma con Él. Secretaria de mi más profundo misterio —dijo el Señor Jesús a sor María Faustina— tu misión es la de escribir todo lo que te hago conocer sobre mi misericordia para el provecho de aquellos que leyendo estos escritos, encontrarán en sus almas consuelo y adquirirán valor para acercarse a mí (Diario 1693). Esta obra acerca de modo extraordinario el misterio de la misericordia Divina. Atrae no solamente a la gente sencilla sino también a científicos que descubren en ella un frente más para sus investigaciones. El Diario ha sido traducido a muchos idiomas,por citar algunos: inglés, alemán, italiano, español, francés, portugués, árabe, ruso, húngaro, checo y eslovaco.


Sor María Faustina extenuada físicamente por la enfermedad y los sufrimientos que ofrecía como sacrificio voluntario por los pecadores, plenamente adulta de espíritu y unida místicamente con Dios murió en Cracovia el 5 de octubre de 1938, con apenas 33 años. La fama de la santidad de su vida iba creciendo junto con la propagación de la devoción a la Divina Misericordia y a medida de las gracias alcanzadas por su intercesión. Entre los años 1965-67 en Cracovia fue llevado a cabo el proceso informativo sobre su vida y sus virtudes y en 1968 se abrió en Roma el proceso de beatificación, concluido en diciembre de 1992. El 18 de abril de 1993, en la Plaza de San Pedro de Roma, el Santo Padre Juan Pablo II beatificó a Sor María Faustina. Sus reliquias yacen en el santuario de la Divina Misericordia de Cracovia-Łagiewniki.

3 de octubre de 2011

3 de octubre: San Francisco de Borja.





Francisco de Borja, nació en Gandía (Valencia), en el año 1510. Virrey de Cataluña, duque de Gandía, gran privado del emperador Carlos V y caballerizo de la emperatriz Isabel, vivió ejemplarmente en palacio. Al fallecer la emperatriz Isabel, el contemplar los efectos de la muerte sobre el cadáver de quien había sido tan bella en vida, lo impulsó a despreciar la vanidades de la Corte. Después de la muerte de su esposa, en 1546, acabó de desligarse del mundo y entra en la Compañia de Jesús (Jesuitas) de quien llegó a ser superior general, distinguiéndose sobre todo por su profunda humildad. Dió gran impulso a las misiones. Murió en Roma el 1 de octubre de 1572 y fue canonizado en 1671.



Oración:


"Señor y Dios nuestro, al celebrar la fiesta de San Francisco de Borja, tu siervo fiel y cumplidor, enséñanos a comprender que nada hay en el mundo comparable a la alegría de gastar la vida en tu servicio. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén".

2 de octubre de 2011

Recuerdos de aquel 2 de octubre...




Un día como hoy, hace ya 83 años, San Josemaría Escrivá funda el Opus Dei. De aquel martes, 2 de octubre de 1928, fiesta de los Santos Ángeles Custodios, escribe lo siguiente:



"Recibí la iluminación sobre toda la Obra, mientras leía aquellos papeles. Conmovido me arrodillé ‑estaba solo en mi cuarto, entre plática y plática‑ di gracias al Señor, y recuerdo con emoción el to­car de las campanas de la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles. (... ) re­copilé con alguna unidad las notas sueltas, que hasta entonces venía tomando. (...) Desde aquel día el borrico sarnoso se dio cuenta de la hermosa y pesada carga que el Señor, en su bondad inexplicable, ha­bía puesto sobre sus espaldas. Ese día el Señor fundó su Obra."

2 de octubre: Los ángeles custodios.




Ángel santo de la guarda,
compañero de mi vida,
tú que nunca me abandonas,
ni de noche ni de día.

Aunque espíritu invisible,
se que te hallas a mi lado,
escuchas mis oraciones
y cuenta todos mis pasos.

En las sombras de la noche,
me defiendes del demonio,
tendiendo sobre mi pecho
tus alas de nácar y oro.

Ángel de Dios, que yo escuche
tu mensaje y que lo siga,
que vaya siempre contigo
hacia Dios, que me lo envía.

Testigo de lo invisible,
presencia del cielo amiga,
gracias por tu fiel custodia,
gracias por tu compañía.

En presencia de los Ángeles,
suba al cielo nuestro canto:
gloria al Padre, gloria al Hijo,
gloria al Espíritu Santo. Amén.

29 de septiembre de 2011

En mi aniversario de ordenación sacerdotal.





Un día como hoy, 29 de septiembre de 2007, festividad de los Santos Arcángeles; Miguel, Gabriel y Rafael, a las 12 de la mañana, en la Santa Iglesia Catedral Basílica de Canarias, fui ungido sacerdote por mi obispo don Francisco Cases Andreu.


Parece mentira, sí, y parece que fue ayer, pero ya han pasado 4 años.


En esta mañana y otro año más, solo tengo palabras de agradecimiento al Señor. Agradecimiento a Aquel, que un día me llamó, se fío de mí, y me confió tan sublime ministerio. Agradecimiento a Aquel que en los buenos momentos, que han sido muchísimos, me ha hecho participar de su Gloria, y en algunas ocasiones, en los momentos más duros, me ha hecho participar de su Cruz bendita.


Gracias otro año más por mi familia, a la que tan unida me siento. El sábado nos vemos, jeje.


Gracias por mis amigos, los que veo con más frecuencia y los que veo de vez en cuando, los viejos, los nuevos y los más recientes, aunque alguno me haga sufrir un poco y se olvida que “a.c.a.s.p.”, aún así, gracias.


Gracias por la parroquia en la que tengo la suerte de seguir compartiendo mi vida y desempeñando mi ministerio. Gracias por todo lo que me aguantan.


Gracias por mi obispo y compañeros sacerdotes. Gracias por la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz a la cual pertenezco.


En definitiva, gracias Señor por estos cuatro años de ministerio. Gracias por tanto don inmerecido.


Y termino con un pensamiento del Santo Cura de Ars:


“iSufrir! ¿Qué más da? Sólo es un momento. Si pudiésemos pasar ocho días en el cielo, comprenderíamos lo que vale este momento de sufrimiento aquí en la tierra. Ninguna cruz nos parecería pesada, y ninguna prueba sería amarga."



San Juan Mª Vianney (Patrono de los sacerdotes)

Sobre el sacerdocio.

27 de septiembre de 2011

27 de septiembre: San Vicente de Paúl.




"Denme un hombre de oración, y será capaz de todo".



San Vicente de Paúl.

23 de septiembre de 2011

23 de septiembre: Padre Pío de Pietrelcina.

Oración a Padre Pío.





Bienaventurado y querido Padre Pío, testigo de fe y de amor. Admiramos tu vida como fraile Capuchino, como sacerdote y como testigo fiel de Cristo. El dolor marcó toda tu vida, por eso te llamamos "Un crucificado sin Cruz". El amor te llevó a preocuparte por los enfermos, a atraer a los pecadores, a vivir profundamente el misterio de la Eucaristía y del Perdón. Fuiste un poderoso intercesor ante Dios en tu vida, y sigues ahora desde el cielo haciendo el bien e intercediendo por nosotros. Queremos contar con tu ayuda para ser buenos seguidores de Cristo. Ruega por nosotros ante el Padre. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

21 de septiembre de 2011

Para pensar...


"Mi amigo no ha regresado del campo de batalla, señor; solicito permiso para ir a buscarlo – dijo un soldado a su teniente.

- Permiso denegado soldado – replicó el oficial -.

No quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente ya este muerto.

El soldado haciendo caso omiso de la prohibición, salió, y una hora más tarde regresó mortalmente herido transportando el cadáver de su amigo.

El oficial estaba furioso:

- ¡Ya le dije yo que había muerto! ¡Ahora he perdido a dos hombres! Dígame, ¿valía la pena ir allá para traer un cadáver?

A lo que el soldado moribundo responde:

- ¿Claro que sí señor! Cuando lo encontré, todavía estaba vivo y pudo decirme: ESTABA SEGURO QUE VENDRÍAS"

¡Ven y sígueme!



Celebramos hoy la fiesta de San Mateo, apóstol y evangelista. Su nombre significa: "regalo de Dios" y se le conoce también con el nombre de Leví. Era hijo de Alfeo.


Su oficio, recaudador de impuestos, era un cargo muy odiado por los judíos, porque esos impuestos se recaudaban para el Impero romano. Los publicanos o recaudadores de impuestos se enriquecían fácilmente. Y quizás a Mateo le atraía la idea de hacerse rico prontamente, pero una vez que se encontró con Jesucristo ya dejó para siempre su ambición de dinero y se dedicó por completo a buscar la salvación de las almas y el Reino de Dios.


Como ejercía su oficio en Cafarnaum, y en esa ciudad pasaba Jesús muchos días y obraba milagros maravillosos, ya seguramente Mateo lo había escuchado varias veces y le había impresionado el modo de ser y de hablar de este Maestro formidable. Y un día, estando él en su oficina de cobranzas, quizás pensando acerca de lo que debería hacer en el futuro, vio aparecer frente a él nada menos que al Divino Maestro el cual le hizo una propuesta totalmente inesperada: "Ven y sígueme".


Mateo aceptó sin más la invitación de Jesús y renunciando a su empleo tan productivo, se fue con El, no ya a ganar dinero, sino almas. No ya a conseguir altos empleos en la tierra, sino un puesto de primera clase en el cielo.


Mateo dispuso despedirse de su vida de empleado público dando un gran almuerzo a todos sus amigos, y el invitado de honor era nada menos que Jesús. Y con Él, sus apóstoles. Y estando en le banquete, los fariseos se escandalizaron horriblemente y llamaron a varios de los apóstoles para protestarles por semejante actuación de Jesús. "¿Cómo es que su maestro se atreve a comer con publicanos y pecadores?"


Jesús respondió a estas protestas de los fariseos con una noticia que a todos nos debe llenar de alegría: "No necesitan médico los que están sanos, sino los que están enfermos. Yo no he venido a buscar santos sino pecadores. Y a salvar lo que estaba perdido".Desde entonces, Jesús lo nombra como uno de sus 12 compañeros de camino, a los cuales llamó apóstoles. Según la tradición, se dice que predicó en Etiopía y que allí murió martirizado.Es el autor de uno de los cuatro evangelios, escrito especialmente para los judíos que se convertían al cristianismo, y por ello fue redactado en arameo, idioma que hablaba Jesús y los suyos.


Que San Mateo, gran evangelizador, interceda ante nuestro Señor Jesucristo, para que nos conceda un gran entusiasmo por leer, meditar y practicar siempre su santo evangelio.

6 de septiembre de 2011

La silla.




La hija de un hombre le pidió al sacerdote que fuera a su casa a hacer una oración por su padre que estaba muy enfermo. Cuando el sacerdote llegó a la habitación del enfermo, lo encontró en su cama con la cabeza alzada por un par de almohadas. Había una silla al lado de su cama, por lo que el sacerdote asumió que el hombre sabía que vendría a verlo.
- "Supongo que me estaba esperando", le dijo:
- "No, ¿quién es usted?", dijo el hombre.
- "Soy el sacerdote que su hija llamó para que orase con usted. Cuando vi la silla vacía al lado de su cama supuse que usted sabía que yo iba a venir a verlo".
- "Oh sí, la silla", dijo el hombre enfermo. "¿Le importa cerrar la puerta?".
El sacerdote, sorprendido, la cerró. "Nunca le he dicho esto a nadie, pero... toda mi vida la he pasado sin saber cómo orar. Cuando he estado en la iglesia he escuchado siempre al respecto de la oración, que se debe orar y los beneficios que trae, etc., pero siempre esto de las oraciones me entró por un oído y salió por el otro, pues no tengo idea de cómo hacerlo. Por ello, hace mucho tiempo abandoné por completo la oración. Esto ha sido así hasta hace unos cuatro años, cuando conversando con mi mejor amigo me dijo: "José, esto de la oración es simplemente tener una conversación con Jesús. Así es como te sugiero que lo hagas... Te sientas en una silla y colocas otra silla vacía enfrente tuyo, luego con fe mira a Jesús sentado delante tuyo. No es algo alocado el hacerlo, pues Él nos dijo 'Yo estaré siempre con vosotros hasta el fin del mundo'. Por lo tanto, le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estás haciendo conmigo ahora mismo".
José continuó hablando: "Es así que lo hice una vez y me gustó tanto que lo he seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces. Siempre tengo mucho cuidado que no me vaya a ver mi hija, pues me internaría de inmediato en el manicomio".
El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar esto y le dijo a José que era muy bueno lo que había estado haciendo y que no cesara de hacerlo, luego hizo una oración con él, le extendió una bendición, los santos óleos y se fue a su parroquia.
Dos días después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido. El sacerdote le preguntó: "¿Falleció en paz?". "Sí", respondió la hija. "Cuando salí de la casa a eso de las dos de la tarde me llamó y fui a verlo a su cama. Me dijo lo mucho que me quería y me dio un beso. Cuando regresé de hacer compras una hora más tarde ya lo encontré muerto. Pero hay algo extraño al respecto de su muerte, pues aparentemente justo antes de morir se acercó a la silla que estaba al lado de su cama y recostó su cabeza en ella, pues así lo encontré. ¿Qué cree usted que pueda significar esto?".
El sacerdote se secó las lágrimas de emoción y le respondió: "Ojalá todos pudiésemos morir de esa manera".

2 de septiembre de 2011

Consagración de los jóvenes al Sagrado Corazón de Jesús.




Durante la JMJ en Madrid, Benedicto XVI, consagró a los jóvenes al Sagrado Corazón de Jesús. Hoy, como primer viernes de mes, recordamos la oración con la que el Santo Padre procedió a dicha consagración:

Señor Jesucristo,
Hermano, Amigo y Redentor del hombre,
mira con amor a los jóvenes aquí reunidos
y abre para ellos la fuente eterna
de tu misericordia
que mana de tu Corazón abierto en la Cruz.

Dóciles a tu llamada,
han venido para estar contigo y adorarte.

Con ardiente plegaria
los consagro a tu Corazón
para que, arraigados y edificados en ti,
sean siempre tuyos, en la vida y en la muerte.

¡Que jamás se aparten de ti!
Otórgales un corazón semejante al tuyo,
manso y humilde,
para que escuchen siempre tu voz
y tus mandatos,
cumplan tu voluntad
y sean en medio del mundo
alabanza de tu gloria,
de modo que los hombres,
contemplando sus obras,
den gloria al Padre con quien vives,
feliz para siempre,
en la unidad del Espíritu Santo
por los siglos de los siglos.
Amén.

31 de agosto de 2011

Volviendo a pasar por el corazón...





Ya se va el mes de agosto, y junto con él, a muchos también se les van las vacaciones. Mañana comienza un nuevo curso. Pero para otros, mañana comienza el descanso tan deseado.

Desde niño, el mes de agosto, este mes que ya se marcha, me ha parecido un mes entrañable. Es el mes de la fiesta de la Virgen María, "la Asunción o Dormición de nuestra Señora", es el mes en el que celebramos tantas fiestas populares de tantos barrios y pueblos de nuestro entorno.


Agosto es el mes del encuentro, encuentro de familiares, vecinos y amigos, vecinos de siempre, amigos de veraneo. Es el mes de la mesa grande, de la comida compartida, son tantos por sentarse a la mesa…


Agosto, es el mes, en donde casi todas las noches, tras la cena, sentados en las puertas de las casas, pasan los vecinos largos ratos, horas, conversando sobre el tiempo, las cosechas, o algún acontecimiento del pueblo, y algunos, los más pequeños, contemplábamos panza arriba, el claro cielo estrellado, buscando en el infinito firmamento, finito para nuestros ojos de niño, la Osa Mayor, la Osa Menor, y allá, sobre la Adea, la estrella Venus… ahora todo es distinto…


Estos son los recuerdos del mes de agosto, pero mis recuerdos, aún van más allá, o mejor dicho, más arriba. Mis recuerdos se elevan hacia aquella cueva, hacia aquel santuario troglodita, donde nuestra Madre quiso establecer su morada. Y que cosas, el medio de hábitat de sus moradores, la casa-cueva, quiso serlo también para nuestra Señora en estas alturas de nuestra tierra. Y es que nuestra Madre, quiso parecerse tanto a sus hijos cumbreros, que también eligió esa forma de hábitat. Gracias Madre, tantos siglos entre nosotros…


Ya tuvimos la bajada, la novena, la ofrenda del folclore y la subida, y como dicen los vecinos, “ya se acabaron las fiestas, ya va el mes de agosto, ya se fue el año…”.


La tía hizo el pregón, muy sencillo, muy sentido, emotivo, como las cosas de nuestra tierra. Se recordó a mi abuelo y compañeros de guerra, ellos fueron los excombatientes, que tras llegar con salud del campo de batalla, hicieron voto a la Virgen de celebrar su fiesta, y asi ha sido cada año, desde entonces, hasta nuestros días.


Estos son algunos recuerdos, de mis gentes, de mi pueblo, de mis fiestas, y al final se me pega un cierto orgullo al escuchar la estrofa de esta canción; “Artenara tierra mía, eres tan linda y hermosa, que te quiero por graciosa, por canaria y por bravía… “, o esta otra; “En los riscos de Artenara, hay una cuevita blanca, donde me meció mi madre, con el cariño de santa…”, o aquel poema, cuyo autor no recuerdo y que dice; “Artenara, veinte casas, de peñascos y argamasa, unas viejas, otras nuevas, el resto todos son cuevas…”.


Y he querido recordar algunos momentos, algunos, más bien pocos, pero eso da igual, he querido recordar... Y como ya sabemos, recordar, etimológicamente significa "volver a pasar por el corazón", y eso es lo que he querido, volver a pasar por el corazón tantos recuerdos de la infancia y otros que olvidados, dormirán en mi memoria, el sueño eterno de los justos.


Y ahora llega septiembre, y como dice el refranero popular; “en septiembre, el que quiera pan... que siembre”.

26 de agosto de 2011

Con el corazón tocado...




Con el corazón tocado, lo dice él mismo: "He dejado el país llevando en el corazón estos días como un gran don". Y se ha notado durante la tradicional audiencia de los miércoles, que ha tenido lugar en Castelgandolfo. Todas las referencias que ha hecho Benedicto XVI a la JMJ de Madrid han tenido un calor especial.


De hecho, en el saludo que en cada idioma dedicó a los fieles presentes de diversas procedencias, afirmó en español: "A la vez que agradezco de corazón a quienes han hecho posible el magnífico desarrollo de esta iniciativa, ruego, por intercesión de María Santísima, que los jóvenes que en ella han participado, «arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe», lleven al mundo entero la alegría del Evangelio, con la palabra y una vida colmada de obras de caridad".


La catequesis general en italiano ha servido de repaso a los intensos momentos vividos, y en ese sentido permite discernir qué fue lo principal de ellos para el Papa.


"Días extraordinarios", "evento eclesial emocionante", "una formidable experiencia de fraternidad, de encuentro con el Señor, de compartir y de crecer en la fe", "una auténtica cascada de luz": así ha descrito el Papa la JMJ. "Agradezco a Dios este don precioso, que ofrece esperanza para el futuro de la Iglesia: jóvenes con un deseo sólido y sincero de radicar su vida en Cristo, permanecer firmes en la fe y de caminar junto a la Iglesia", añadió.


Y luego fue desgranando en pequeñas píldoras su percepción de cada instante vivido:


- el "entusiasmo incontenible" de los jóvenes al recibirle el primer día en la Plaza de la Cibeles;


- el "imponente" monasterio de El Escorial: "He recordado a las jóvenes religiosas la belleza de su vocación vivida con fidelidad, y la importancia de su servicio apostólico y de su testimonio profético", y "a los profesores, que sean verdaderos formadores de nuevas generaciones, guiándolas en la búsqueda de la verdad no sólo con palabras, sino también con la vida, conscientes de que la Verdad es Cristo mismo, y encontrando a Cristo encontramos la Verdad";


- el Via Crucis, donde se ha revivido la Pasión y muerte de Cristo: "La cruz de Cristo da más de lo que exige, lo da todo, porque nos conduce a Dios";


- la misa en la Almudena, con los seminaristas: "Estoy seguro de que también en Madrid el Señor ha llamado a la puerta del corazón de muchos jóvenes para que lo sigan con generosidad en el ministerio sacerdotal y en la vida religiosa";


- la visita a la Fundación Instituto San José, para jóvenes enfermos y discapacitados: allí comprobó "el gran respeto y amor que se alimenta hacia cualquier persona" en estos centros, donde "miles de voluntarios dan testimonio silenciosamente del Evangelio de la caridad y de la vida";


- la Vigilia de Oración, donde la multitud de jóvenes "en absoluto atemorizados por la lluvia y el viento, permaneció en adoración silenciosa a Cristo presente en la Eucaristía para alabarle, darle gracias y pedirle luz y ayuda";


- la misa del domingo, también en Cuatro Vientos: allí los jóvenes "manifestaron su exultación y su alegría de celebrar al Señor en la Palabra y en la Eucaristía, para incorporarse cada vez más a Él y reforzar su fe y su vida cristiana".


"El encuentro de Madrid", concluyó Benedicto XVI, "ha sido una estupenda manifestación de fe para España y para el mundo". En cuanto a los jóvenes, "estoy seguro de que vuelven a casa con el firme propósito de ser levadura en la masa, llevando la esperanza que nace de la fe. Por mi parte continúo acompañándoles en la oración para que permanezcan fieles a los compromisos asumidos". (extraído de "Religión en libertad").

18 de agosto de 2011

JMJ Madrid 2011.



BENEDICTO XVI


¡BIENVENIDO A ESPAÑA!


15 de agosto de 2011

La Asunción de nuestra Señora.




Al cielo vais, Señora,
y allá os reciben con alegre canto.
¡Oh quién pudiera ahora
asirse a vuestro manto
para subir con vos al monte santo!

De ángeles sois llevada
de quien servida sois desde la cuna,
de estrellas coronada:
¡ Tal Reina habrá ninguna,
pues os calza los pies la blanca luna!

Volved los blancos ojos,
ave preciosa, sola humilde y nueva,
a este valle de abrojos,
que tales flores lleva,
do suspirando están los hijos de Eva.

Que, si con clara vista,
miráis las tristes almas desde el suelo,
con propiedad no vista,
las subiréis de un vuelo,
como piedra de imán al cielo, al cielo.


Fray Luis de León.

13 de agosto de 2011

Recibimos al Señor en la Eucaristía.





Por respeto a Aquel a quien recibimos en la Sagrada Eucaristía, (y perdón por si alguien se ofende), nunca he estado de acuerdo en que se reciba la Sagrada comunión en la mano. Pero por ahora y mientras la Iglesia lo permita, no me queda otra que seguir viendo como se comulga en la mano y de cualquier manera, sin los menores respetos hacia Jesús Sacramentado. Sobre este tema, hoy me han llegado estas declaraciones de un obispo auxiliar de Kazajistán y creo que merece la pena que leamos.


"Athanasius Schneider tiene 50 años, es ucraniano y desde 2006 ha ejercido como obispo auxiliar en dos diócesis de Kazajistán, una ex república soviética con un 26% de población cristiana, mayoritariamente ortodoxa pero con una pujante comunidad católica.

Recientemente, monseñor Schneider, que es experto en Patrística e Iglesia primitiva, explicó en la emisora de Radio María en el sur del Tirol las diferencias entre la forma de comulgar en la Iglesia primitiva y la actual práctica de la comunión en la mano.

Según afirmó, esta costumbre es "completamente nueva" tras el Concilio Vaticano II y no hunde sus raíces en los tiempos de los primeros cristianos, como se ha sostenido con frecuencia.


En la Iglesia primitiva había que purificar las manos antes y después del rito, y la mano estaba cubierta con un corporal, de donde se tomaba la forma directamente con la lengua: "Era más una comunión en la boca que en la mano", afirmó Schneider. De hecho, tras sumir la Sagrada Hostia el fiel debía recoger de la mano con la lengua cualquier mínima partícula consagrada. Un diácono supervisaba esta operación.


Jamás se tocaba con los dedos: "El gesto de la comunión en la mano tal como lo conocemos hoy era completamente desconocido" entre los primeros cristianos.


Aun así, se abandonó aquel rito por la administración directa del sacerdote en la boca, un cambio que tuvo lugar "instintiva y pacíficamente" en toda la Iglesia. A partir del siglo V, en Oriente, y en Occidente un poco después. El Papa San Gregorio Magno en el siglo VII ya lo hacía así, y los sínodos franceses y españoles de los siglos VIII y IX sancionaban a quien tocase la Sagrada Forma.

Según monseñor Schneider, la práctica que hoy conocemos de la comunión en la mano nació en el siglo XVII entre los calvinistas, que no creían en la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía. "Ni Lutero", que sí creía en ella aunque no en la transustanciación, "lo habría hecho", dijo el obispo kazajo: "De hecho, hasta hace relativamente poco los luteranos comulgaban de rodillas y en la boca, y todavía hoy algunos lo hacen así en los países escandinavos". (Tomado de "Religión en libertad")

12 de agosto de 2011

Y... ¿quién costea la JMJ?...





Que sepan algunos, poco o mal informados, (no vayan a pensar que por culpa de los católicos, las "Arcas del Estado español" están ya vacías), que los jóvenes que participarán en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Madrid han pagado 31,5 millones de euros, un 70 por ciento del total del coste del evento que se calcula en 50,5 millones de euros.


De esta cifra, el mayor gasto –12,5 millones– se ha concentrado en la organización de los actos centrales que tendrán lugar en Cibeles, Recoletos y Cuatro Vientos.


En este sentido, el director financiero de la JMJ, Fernando Giménez Barriocanal, ha indicado que además de la contribución de los peregrinos, el resto del coste ha sido financiado por las entidades patrocinadores que han aportado 16,5 millones de euros y por los donativos de particulares, a través de sms y por medio de la venta de productos de la JMJ, con 2,4 millones.


Concretamente, ha apuntado que la mayor parte del dinero, 12,5 millones de euros, se ha destinado a los actos centrales para su preparación así como para la colocación de pantallas y megafonía.


A esta partida, le sigue la destinada al área de infraestructuras –carpas, instalaciones, energía, agua– para la que se han necesitado 7,2 millones de euros; y la dirigida a la secretaría general y acogida, con 5,5 millones.


Asimismo, se han gastado 4,7 millones de euros en el equipamiento de la mochila y el montaje y distribución de la misma; casi 4,2 millones en el programa cultural y la publicación de la Guía del peregrino; casi 4 millones en los gastos de alojamiento y manutención de los voluntarios; 2,6 millones en gastos de promoción; 2,3 millones en la atención a la prensa; 2,1 millones en los sistemas informáticos; y algo más de 2 millones en la adecuación de los alojamientos y los lugares de catequesis.


Además, se han destinado 1,2 millones para seguridad y acreditaciones; 712.594 euros para las nóminas de la dirección ejecutiva, el staff y los gastos económicos; 580.233 euros en los gastos de los actos en El Escorial, El Retiro, IFEMA; 367.753 euros para ambientación ciudadana; y finalmente, 101.746 para la adecuación de espacios para personas con discapacidad. (Extraído de "Religión en libertad").

10 de agosto de 2011

Coronado de laurel...y de gloria.




Celebramos hoy a San Lorenzo, diácono y mártir. Lorenzo, cuyo nombre significa "coronado de laurel", nació en Huesca (España), en el siglo III, y era uno de los siete diáconos de Roma, uno de los siete hombres de confianza del Sumo Pontífice Sixto II. Su oficio era de gran responsabilidad, pues estaba encargado de distribuir las ayudas a los pobres.

En el año 257 el emperador Valeriano publicó un decreto de persecución en el cual ordenaba que todo el que se declarara cristiano sería condenado a muerte. El 6 de agosto el Papa San Sixto estaba celebrando la santa Misa en un cementerio de Roma (catacumbas) cuando fue asesinado al instante junto con cuatro de sus diáconos por la policía del emperador. Cuatro días después fue martirizado su diácono San Lorenzo.


La tradición dice que cuando Lorenzo vio que la Sumo Pontífice lo iban a matar le dijo: "Padre mío, ¿te vas sin llevarte a tu diácono?" y San Sixto le respondió: "Hijo mío, dentro de pocos días me seguirás". Lorenzo se alegró mucho al saber que pronto iría a gozar de la gloria de Dios.


Entonces Lorenzo viendo que el peligro llegaba, recogió todos los dineros y demás bienes que la Iglesia tenía en Roma y los repartió entre los pobres. Y vendió los cálices de oro, copones y candeleros valiosos, y el dinero lo dio a las gentes más necesitadas.


El alcalde de Roma, un pagano muy amigo de conseguir dinero, llamó a Lorenzo y le pidió que le entregara los numerosos bienes de la Iglesia.


Lorenzo le pidió que le diera tres días de plazo para reunir todos los tesoros de la Iglesia, y en esos días fue invitando a todos los pobres, lisiados, mendigos, huérfanos, viudas, ancianos, mutilados, cojos, ciegos y leprosos que él ayudaba con sus limosnas. Y al tercer día los hizo formar en filas, y mandó llamar al alcalde diciéndole: "Ya tengo reunidos todos los tesoros de la iglesia. Le aseguro que son más valiosos que los que posee el emperador".


Llegó el alcalde muy contento pensando llenarse de oro y plata y al ver semejante colección de miseria y enfermedad se disgustó enormemente, pero Lorenzo le dijo: "¿por qué se disgusta? ¡Estos son los tesoros más apreciados de la iglesia de Cristo!"


El alcalde lleno de ira le dijo: "Pues ahora le mando a matar, pero no crea que va a morir instantáneamente. Lo haré morir poco a poco para que padezca todo lo que nunca se había imaginado. Ya que tiene tantos deseos de ser mártir, lo martirizaré horriblemente".


Y encendieron una parrilla de hierro y ahí acostaron al diácono Lorenzo. San Agustín dice que el gran deseo que el mártir tenía de ir junto a Cristo le hacía no darle importancia a los dolores de esa tortura.


Los cristianos vieron el rostro del mártir rodeado de un esplendor hermosísimo y sintieron un aroma muy agradable mientras lo quemaban.


Después de un rato de estarse quemando en la parrilla ardiendo el mártir dijo al juez: "Ya estoy asado por un lado. Ahora que me vuelvan hacia el otro lado para quedar asado por completo". El verdugo mandó que lo voltearan y así se quemó por completo. Cuando sintió que ya estaba completamente asado exclamó: "La carne ya está lista, pueden comer". Y con una tranquilidad que nadie había imaginado rezó por la conversión de Roma y la difusión de la religión de Cristo en todo el mundo, y exhaló su último suspiro. Era el 10 de agosto del año 258.


El Papa de entonces, mandó construirle una hermosa Basílica en Roma, siendo la Basílica de San Lorenzo la quinta en importancia en la Ciudad Eterna.

4 de agosto de 2011

4 de Agosto: Santo Cura de Ars.





Celebramos hoy, como cada 4 de agosto, la memoria de san Juan María Vianney, conocido como el santo cura de Ars, patrono de todos los sacerdotes católicos del mundo. Oremos al Señor en este día, para que por intercesión del santo cura de Ars, y en palabras de Benedicto XVI, “concede a su iglesia el don de santos sacerdotes, y para que aumente en los fieles el deseo de sostener y colaborar con su ministerio”. Y como no, encomendamos esta intención también, a la Santísima Virgen María con la siguiente oración:



"Concédeme: tu ayuda maternal, para poder dominar mi debilidad; tu plegaria, para que pueda ser hombre de oración; tu protección, para que me alejes del pecado; tu amor, para poder iluminar a mis hermanos como hombre de perdón; tu bendición, para ser nada menos, que la imagen de tu Hijo, nuestro Señor y Salvador Jesucristo; tu presencia de Madre, para que viva mi soledad Sacerdotal con alegría; tu humilde confianza, para que sea fiel en los momentos de desaliento y de fatiga. En tus manos, Madre, coloco mi fe y mi vida. Guarda en tu amor la pureza de mi corazón, para Jesús. Amén"

3 de agosto de 2011

Testimonio de conversión.




María Vallejo-Nágera, nace en Madrid 1.964, es la tercera hija del prestigioso psiquiatra y escritor Juan Antonio Vallejo-Nágera. Licenciada en Pedagogía por la Universidad Complutense de Madrid y autora de varios libros, nos cuenta su conversión en Medjugorje en el mes de mayo de 1999. Medjugorje, es un pueblo de la parte suroccidental de Bosnia y Herzegovina, en donde el 24 de junio de 1981, a las seis de la tarde, la Santísima Virgen María se aparece a seis niños: Ivanka Ivankovic, Mirjana Dragicevic, Vicka Ivankovic, Ivan Dragicevic, Ivan Ivankovic y Milka Pavlovic, en la zona de la colina de Crnica, conocida como Podbrdo.

“La Virgen vive con nosotros, en nuestra casa. Es nuestra permanente y más regia invitada, y acude a nuestra llamada a través de las oraciones y los ayunos. En nuestro hogar se habla de Dios, y sí, a veces sufrimos por ello. Hoy puedo estar muy feliz, pues sé que el Señor ha borrado mis culpas del pasado a través de la confesión. Pero también sé que hasta el día en el que me vaya al cielo, debo reparar. Las humillaciones y burlas por seguir a Cristo comenzaron a llegar también a mi vida. Hay incluso personas que han dicho que he perdido la cordura. Cuando oigo semejantes críticas, no puedo dejar de sonreír y de pensar: “Si supieran lo que Dios les ama, también ellos perderían la cabeza por seguirle.” Nunca olvidaré el inmenso regalo de amor que recibí en Medjugorje. Solo le pido al Señor estar a la altura para ser un obrero para Él, con Él y en Él” (M. Vallejo-Nágera).

Momentos en la vida de Padre Pío.

30 de julio de 2011

Consuelo de los afligidos...


"Que María sea tu consuelo y tu refugio

en las horas tristes de la vida"

(Padre Pío de Pietrelcina).

29 de julio de 2011

29 de Julio: Santa Marta de Betania.





“En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa.


Ésta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra.


Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio de la casa; hasta que se paró y dijo:


- «Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano.»


Pero el Señor le contestó:


- «Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán.» (Lucas 10, 38-42)”

Coro de ángeles: Sanctus.

22 de julio de 2011

María, ¿a quién has visto?...




Al levantarse la aurora

con la luz pascual de Cristo,

la Iglesia madrugadora

te pregunta; ¿a quién has visto?


¿Por qué lloras en el huerto?

¿A quién buscas? A mi amado.

Buscando al que estaba muerto,

lo encontré resucitado.

Me quedé sola buscando,

alas me daba el amor,

y, cuando estaba llorando,

vino a mi encuentro el Señor.


Vi a Jesús resucitado,

creí que era el jardinero;

pero mi nombre me ha llamado,

no le conocí primero.


Él me libró del demonio,

yo le seguí hasta la cruz,

y di el primer testimonio

de la Pascua de Jesús.


Haznos, santa Magdalena,

audaces en el amor,

irradiar la luz serena

de la Pascua del Señor.


Gloria al Padre Omnipotente,

gloria al Hijo Redentor,

gloria al Espíritu Santo:

tres personas, sólo un Dios.

16 de julio de 2011

María, Flor del Carmelo.




¿Quién eres tú, mujer, que, aunque rendida

al parecer, al parecer postrada,

no estás sino en los cielos ensalzada,

no estás sino en la tierra preferida?


Pero, ¿Qué mucho, si del sol vestida,

qué mucho, si de estrellas coronada,

vienes de tantas luces ilustrada,

vienes de tantos rayos guarnecida?


Cielo y tierra parece, que, a primores,

se compitieron con igual desvelo,

mezcladas sus estrellas y sus flores;


Para que en ti tuviesen tierra y cielo,

con no sé qué lejanos resplandores

de flor del Sol plantada en el Carmelo.

1 de julio de 2011

En la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús.




Jesús dulcísimo, cuya caridad derramada sobre los hombres es correspondida ingratamente con tanto olvido, negligencia, desprecio; nosotros, arrodillados en tu presencia, queremos resarcir con especial reverencia tan abominable desidia e injurias con que los hombres afligen en todas partes tu amantísimo Corazón.


Sin embargo, recordando que también nosotros más de una vez hemos sido culpables de tan gran indignidad, e intensamente arrepentidos por ello, imploramos en primer lugar tu misericordia a favor nuestro, dispuestos a compensar con voluntaria expiación no sólo las infamias cometidas por nosotros, sino también las de aquellos que, apartándose totalmente del camino de la salvación, rehúsan seguirte como pastor y guía, obstinados en su infidelidad o, transgrediendo las promesas del bautismo, han sacudido el suavísimo yugo de tu ley.


Queremos expiar todos estos deplorables delitos y resarcir cada uno de ellos: la inmodestia y deshonestidad en la conducta y en el vestir, tantos lazos de corrupción preparados para las almas inocentes, los días de fiesta profanados, las maldiciones proferidas contra ti y tus santos, las injurias contra tu vicario y el orden sacerdotal, y el mismo sacramento del amor divino olvidado o profanado con horrendos sacrilegios, y finalmente los delitos de las naciones que se oponen a las leyes y al magisterio de la Iglesia que tú fundaste.


¡Ojalá pudiéramos lavar estos pecados con nuestra propia sangre! Entretanto, para resarcir el honor divino profanado, te ofrecemos la satisfacción que tú en otro tiempo ofreciste al Padre en la cruz y que renuevas continuamente en el altar, junto con la expiación de la Virgen María, de todos los santos y de todos los fieles piadosos, prometiendo de corazón compensar, en cuento nos sea posible, y con la ayuda de tu gracia, los pecados pasados, nuestros y de los demás, y tanta falta de amor, con una fe firme, con una conducta inmaculada, con una observancia perfecta de la ley evangélica, sobre todo de la caridad, impedir con todas las fuerzas las injurias contra ti, e incitar a cuantos podamos a tu seguimiento. Acepta, benignísimo Jesús, por intercesión de la Virgen María Reparadora, la ofrenda voluntaria de esta expiación y haz que nos mantengamos con toda fidelidad en tu obediencia y servicio hasta la muerte, otorgándonos el gran don de la perseverancia, para que todos lleguemos finalmente a aquella patria donde tú, con el Padre y el Espíritu Santo, vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


(Peticiones enviadas por la Santa Sede para que sean rezadas al concluir la celebración eucarística de la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús).

29 de junio de 2011

26 de junio de 2011

26 de junio: San Josemaría Escrivá.



Oración a San Josemaría Escrivá:

"Oh Dios, que por mediación de la Santísima Virgen,
otorgaste a San Josemaría, sacerdote,
gracias innumerables,
escogiéndole como instrumento fidelísimo
para fundar el Opus Dei,
camino de santificación en el trabajo profesional
y en el cumplimiento de los deberes ordinarios del cristiano:
haz que yo sepa también convertir
todos los momentos y circunstancias de mi vida
en ocasión de amarte,
y de servir con alegría y con sencillez
a la Iglesia, al Romano Pontífice y a las almas,
iluminando los caminos de la tierra
con la luminaria de la fe y del amor.
Concédeme por la intercesión de San Josemaría,
el favor que te pido... (pídase)". Así sea.

22 de junio de 2011

Voce di Padre Pio.

Espera...





Por muy altas que sean las olas,

el Señor es más alto.


¡Espera...!, la calma volverá.



(Padre Pío).

19 de junio de 2011

Domingo de la Santísima Trinidad.



Celebramos el Domingo de la Santísima Trinidad. Celebrar esta solemnidad en este domingo después Pentecostés, tiene su sentido, puesto que por el Espíritu Santo llegamos a creer y a reconocer la Trinidad de personas en el único Dios verdadero, y habiendo celebrado todos los misterios de Cristo; pasión, muerte, resurrección, ascensión y venida del Espíritu Santo, la Iglesia echa una mirada retrospectiva de agradecimiento a la Obra completa de la Redención. Desde la contemplación de los Misterios de Cristo en ente mundo, nos volvemos a considerar la vida interna de la Divinidad, el Misterio Trinitario de Dios.

Hemos escuchado en los textos de la Sagrada Escritura, la preciosa fórmula trinitaria con la que San Pablo bendice a los cristianos de Corinto: "La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo esté siempre con vosotros." Esta fórmula de fe, es bien conocida porque quedó convertida en el saludo litúrgico con que el sacerdote se dirige también a los fieles al comienzo de la Misa.

La vida del cristiano está llamada a ser, de principio a fin, una alabanza a la Santísima Trinidad. Nos bautizan en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; también en el nombre de la Trinidad, recibimos el óleo santo cuando nos preparamos para la enfermedad o para morir, y de la misma forma, los pecados se nos perdonan en el nombre de la Santísima Trinidad.

Y es que este es el Dios en el que creemos los cristianos, el Dios Uno y Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Un misterio de fe que no tenemos por qué explicar teológicamente, ni podemos hacerlo, sencillamente porque no lo vamos a conseguir, supera nuestra razón, nuestro entendimiento.

El ser humano no puede entender, ni explicar a Dios. Un ser que es esencialmente infinito e inmenso no puede ser explicado con palabras humanas, porque las palabras serán siempre limitadas y finitas.

Cuando hablamos del misterio de la Santísima Trinidad nos basta con creer lo que nos dice hoy San Pablo: que “Dios, nuestro Padre, es gracia, es amor y es comunión”. La gracia, el amor y la comunión nos la da el Padre a través de su hijo Jesucristo, enviándonos su Santo Espíritu. El Padre y el Hijo están unidos en una comunión muy fuerte a través del Espíritu, que es Amor. El Padre es amor, el Hijo es amor y el Espíritu Santo es amor; todo Dios es Amor. Pero también nosotros formamos parte de esta Familia que forman el Padre, el Hijo y el Espíritu. Porque somos hijos de Dios y, por tanto, hermanos de Cristo, vivificados por el Espíritu Santo.

Cada uno de nosotros, si vivimos en comunión con Dios somos raza de Dios, formamos parte de la gran familia de Dios. Porque nosotros “en Dios vivimos, nos movemos y existimos”, como nos dice también San Pablo.

En esta Solemnidad de la Santísima Trinidad, le damos gracias a Dios por permitirnos formar parte de su familia y, al mismo tiempo, le prometemos que vamos a hacer todo lo posible para ser unos buenos hijos, a ejemplo de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo.

La esencia de Dios no es otra que el amor. Y ya lo dice San Juan; “al atardecer de la vida, me examinaran del amor”. No todos los padres y madres, en este mundo se distinguen por el amor hacia sus hijos, pero Dios, nuestro padre, con entrañas de madre, sí se distingue por el amor. Para entender humanamente el amor de Dios, nos basta con fijarnos en la conducta del padre en la parábola “del hijo pródigo”, o “del padre de la misericordia”. El amor del padre de esta parábola llega a extremos difícilmente aceptables en nuestros comportamientos humanos: el padre es todo ternura, compasión, misericordia, perdón. No hay reproches, ni condenas, ni memoria del pecado del hijo. El amor de Dios es así; así dibujó Cristo a su Padre en esta parábola, así quiere Cristo que veamos nosotros a su Padre, a nuestro Padre Dios.

Dios no mandó a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. También el Hijo es todo amor; no ha venido a condenar, sino a salvar. Su muerte en cruz, es la mayor prueba de amor hacia nosotros.

A veces, nosotros los cristianos, estamos bien lejos del amor que Cristo nos pide. Los discípulos de Cristo debemos reprimir un poco, o bien mucho, nuestros impulsos habituales para juzgar y condenar al prójimo. El Espíritu de Cristo debe manifestarse en nosotros más por nuestra facilidad en perdonar, que por nuestro empeño en condenar. Claro que nuestra inteligencia tiende fácilmente a juzgar y, en muchos casos, a condenar, pero nuestro amor debe inclinarse preferentemente al perdón y a la misericordia. Así fue el corazón de Cristo y así debe ser nuestro corazón para vivir en gracia, en íntima unión con Dios.

Que este, nuestro reconocimiento del Dios compasivo y misericordioso no se quede sólo en meras palabras, sino que así lo vivamos en nuestro comportamiento diario. Es la mejor confesión que podemos hacer del Dios Trinidad, del Dios comunión, del Dios Amor.

13 de junio de 2011

Nada te turbe...




Nada te turbe,
nada te espante,
quien a Dios tiene,
nada le falta.
Nada te turbe,
nada te espante.
Sólo Dios basta. (Sta Teresa de Jesús)

12 de junio de 2011

DANOS, OH SEÑOR, TU ESPÍRITU...




Danos tus dones
Espíritu de Sabiduría,
danos luz para elegir con alegría
los caminos de Dios.

Espíritu de Inteligencia,
haznos capaces de descubrir la voluntad de Dios
en los acontecimientos de cada día.

Espíritu de Consejo,
guíanos en el camino de la vida.

Espíritu de Fortaleza,
danos el valor de ser testigos de nuestra fe
en todas las situaciones de la vida.

Espíritu de Ciencia,
indícanos el camino que
Dios estableció para nosotros.

Espíritu de Piedad,
haznos crecer siempre más
en la amistad y comunión con Dios.

Espíritu del Santo temor de Dios,
abre nuestro corazón
al respeto y confianza con el Señor.





¡FELIZ DÍA DE PENTECOSTÉS!

11 de junio de 2011

Tú y yo, la piropearemos...



"Cada vez estoy más persuadido: la felicidad del Cielo, es para los que saben ser felices en la tierra". (San Josemaría Escrivá)

9 de junio de 2011

Alma de Cristo...




San Ignacio de Loyola encabeza el libro de sus Ejercicios Espirituales con la oración del "Alma de Cristo", una oración antigua, de la época medieval (ya aparece en varios códices del siglo XIV) a la que San Ignacio tenía una especial devoción. Muchos somos los sacerdotes, religiosos y fieles, que en la Santa Misa, después de recibir la Sagrada Eucaristía, la recitamos en nuestro interior, uniéndonos a Aquel a quien acabamos de recibir.


Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos. Amén.

5 de junio de 2011

Y subió a los cielos...





"Y Jesús, acercándose a sus discípulos les dijo: se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id, y haced discípulos míos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y sabed, que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo". (Mt 28, 18-20)

31 de mayo de 2011

En la fiesta de la Visitación.




"Lo propio del Espíritu Santo cuando entra en un corazón es echar de él toda tibieza. Él ama la prontitud, es enemigo de las dilaciones, de los retardos en la ejecución de la voluntad de Dios...


"María, fue de prisa a la montaña", (Lc 1,39). ¡Cuántas gracias llovieron sobre la casa de Zacarías cuando entró en ella María!. Si Abrahán recibió tantas gracias por haber hospedado en su casa a los tres ángeles, ¡qué bendiciones caerían sobre la casa de Zacarías donde entró el “ángel del gran consejo”, la verdadera arca de la alianza, el profeta divino, Nuestro Señor recluido en el seno de María!. Toda la casa se llenó de alegría: el niño saltó en el vientre de su madre, el padre recobró el habla, la madre fue llena del Espíritu Santo y recibió el don de profecía. Viendo a Nuestra Señora entrar en su casa, exclamó: “¿cómo es posible que la madre de mi Señor venga a visitarme?”(Lc 1, 43) ... Y María, escuchando lo que su prima le decía en alabanza suya, se humilló y daba gloria a Dios de todo. Confesando que toda su felicidad le venía de Dios “que ha mirado la humildad de su sierva,” entonando este bello y admirable cántico del Magnificat.


¡Cómo no estar colmados de alegría, también nosotros, cuando nos visita este divino Salvador en el Santísimo Sacramento, y también por las gracias interiores, las palabras que diariamente nos dirige en nuestro corazón". (San Francisco de Sales, 1567-1622. Obispo de Ginebra y Doctor de la Iglesia.)

21 de mayo de 2011

Regina Caeli...




Reina del cielo, alégrate; aleluya.

Porque el Señor a quien mereciste llevar; aleluya.

Resucitó, según su palabra; aleluya.

Ruega al Señor por nosotros; aleluya.

Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya.

Porque ha resucitado verdaderamente el Señor; aleluya.




Oremos.

Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por su Madre, la Santísima Virgen María, alcancemos el gozo de la vida eterna. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

14 de mayo de 2011

Nossa Senhora de Fátima.




Hace apenas dos días que llegué de mi tercera peregrinación al Santuario de Nuestra Señora de Fátima en Portugal. El Santuario de Ntra. Sra de Fátima, se encuentra situado en lo que se conoce como la Cova da Iria, y es uno de los más importantes santuarios marianos del mundo. Dicho santuario está situado a 11 km de la ciudad de Ourém, a 25 km de Leiria, a 120 km de Lisboa, a 180 km de Oporto y está aproximadamente a 300 metros por encima del nivel del mar, en pleno macizo calcáreo de Extremadura.

El 13 de Mayo de 1917, Lúcia de Jesus, Francisco Marto y Jacinta Marto, conocidos como "los tres pastorcitos de Fátima, afirmaron haber presenciado varias apariciones de la Virgen María. En una de esas apariciones, la Santísima Virgen les había dicho que construyeran una capilla en aquel lugar, y que actualmente es la parte central del Santuario donde podemos contemplar una bella imagen de Nuestra Señora. Con el paso del tiempo el Santuario se ha extendido. Hoy en día, existen dos basílicas, la vieja, dedicada a Ntra. Sra del Rosario de Fátima, como se conoce a la primera que se construyó, y la nueva, dedicada a la Santísima Trinidad, aumentando así la capacidad del acogimiento de los peregrinos.

El Santuario está compuesto principalmente por la Capilla de las Apariciones, Recinto de Oración, Basílica de Nuestra Señora del Rosario, Casa de Retiro de Nuestra Señora del Carmen y Rectorado, Casa de Retiro de Nuestra Señora de los Dolores y Albergue para enfermos, Plaza Pío XII, Centro Pastoral Pablo VI y la nueva Iglesia de la Santísima Trinidad.

Un módulo de hormigón del muro de Berlín, situado en un exremo de la plaza del santuario, recuerda la intervención de Dios, prometida en Fátima, en la caída del comunismo.

Ayer, por problemas técnicos de Blogger, no pude subir este bonito video de la procesión de las velas en el Santuario de Fátima y que tantas veces he podido contemplar y vivir en directo. Aunque el locutor habla en portugués, se puede seguir el video perfectamente. Porque a fin de cuentas, como decía San Josemaría Escrivá, no hay más que una raza, no hay más que una lengua..., la de los hijos de Dios. Que lo disfrutéis. Nossa Senhora de Fátima, ruega por nosotros.

2 de mayo de 2011

1 de mayo de 2011

24 de abril de 2011

¡Cristo ha resucitado!






¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!

23 de abril de 2011

A Jesús crucificado...





Al verte cargar la cruz, por mis pecados,

y por amor a nosotros, azotado y mal herido

ayudarte a cargarla, habría querido

para que te sintieras por este siervo venerado.



De estar allí, seguro que nada habría cambiado,

como tus discípulos, quizás habría temido

y con misión e igual, habrías cumplido

y cobarde, ni a tus pies me habría arrimado.




No estuve allí, pero estoy lloroso y abatido

porque siento; Señor que te he fallado.

y aunque quise cumplir, no te he cumplido...



Pero espero igual, al morir sentirme perdonado

y porque ya, de mis faltas, estoy arrepentido

sé que encontraré, refugio en el cielo y a tu lado.

17 de abril de 2011

Bendito el que viene en nombre del Señor, ¡Hosanna en el cielo!



El Domingo de Ramos abre solemnemente la Semana Santa, con el recuerdo de las palmas y de la Pasión, de la entrada de Jesús en Jerusalém y la liturgia de la palabra que evoca la Pasión del Señor en el Evangelio de San Marcos.

En este día, se entrecruzan las dos tradiciones litúrgicas que han dado origen a esta celebración: la alegre, multitudinaria, festiva liturgia de la Iglesia Madre de la ciudad santa, que se convierte en -mimesis-, imitación de los que Jesús hizo en Jerusalén, y la austera memoria - anamnesis - de la Pasión que marcaba la liturgia de Roma. Liturgia de Jerusalén y de Roma, juntas en nuestra celebración. Con una evocación que no puede dejar de ser actualizada.

Vamos con el pensamiento a Jerusalén, subimos al Monte de los olivos para recalar en la capilla de Betfagé, que nos recuerda el gesto de Jesús, gesto profético, que entra como Rey pacífico, Mesías aclamado primero y condenado después, para cumplir en todo las profecías.

Por un momento la gente revivió la esperanza de tener ya consigo, de forma abierta y sin subterfugios aquel que venía en el nombre del Señor. Al menos así lo entendieron los más sencillos, los discípulos y gente que acompañó a Jesús, como un Rey.

San Lucas no habla de olivos ni palmas, sino de gente que iba alfombrando el camino con sus vestidos, como se recibe a un Rey, gente que gritaba: "Bendito el que viene como Rey en nombre del Señor. Paz en el cielo y gloria en lo alto".

Palabras con una extraña evocación de las mismas que anunciaron el nacimiento del Señor en Belén a los más humildes. Jerusalén, desde el siglo IV, en el esplendor de su vida litúrgica celebraba este momento con una procesión multitudinaria. Y la cosa gustó tanto a los peregrinos que occidente dejó plasmada en esta procesión de ramos una de las más bellas celebraciones de la Semana Santa.

Con la liturgia de Roma, por otro lado, entramos en la Pasión y anticipamos la proclamación del misterio, con un gran contraste entre el camino triunfante del Cristo del Domingo de Ramos y el Viacrucis de los días santos.

Sin embargo, son las últimas palabras de Jesús en el madero la nueva semilla que debe empujar el remo evangelizador de la Iglesia en el mundo.

"Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu". Este es el evangelio, esta la nueva noticia, el contenido de la nueva evangelización. Desde una paradoja este mundo que parece tan autónomo, necesita que se le anuncie el misterio de la debilidad de nuestro Dios en la que se demuestra el culmen de su amor. Como lo anunciaron los primeros cristianos con estas narraciones largas y detallistas de la Pasión de Jesús.

Era el anuncio del amor de un Dios que baja con nosotros hasta el abismo de lo que no tiene sentido, del pecado y de la muerte, del absurdo grito de Jesús en su abandono y en su confianza extrema. Era un anuncio al mundo pagano tanto más realista cuanto con él se podía medir la fuerza de la Resurrección.

La liturgia de las palmas anticipa en este domingo, llamado pascua florida, el triunfo de la resurrección; mientras que la lectura de la Pasión nos invita a entrar conscientemente en la Semana Santa de la Pasión gloriosa y amorosa de Cristo el Señor.

13 de abril de 2011

¿Por qué confesarse con un cura?



No podemos negar, y eso lo constatamos cada vez más los sacerdotes, como el número de los que acuden al Sacramento de la Confesión ha descendido notablemente. Muchos no se han confesado desde que hicieron la Primera Comunión, amparándose en excusas tales como; "yo me confieso con Dios y con los santos", "al cura no le interesa mi vida íntima", "el cura es un pecador como yo", "mis cuentas se las debo a Dios"... y un sin fin de tonterias por el estilo. Otros, han abandonado esta práctica por dejadez o vergüenza simplemente. Pero lo más curioso de todo esto, es ver como se acude a recibir la Sagrada Comunión "más panchos que anchos", como decimos vulgarmente, como si nada hubiese pasado, sin los menores escrúpulos de conciencia, y creo no estar equivocado. Y es que el mayor mal de nuestro mundo, ya lo han dicho muchos Papas y santos en los últimos tiempos, es creer que nada es pecado, que todo vale, o en el peor de los casos, que el pecado y el demonio, (y perdón por si alguien se escandaliza), no existen.


En esta ocasión, adjunto una breve meditación del arzobispo castrense, Monseñor Juan del Río Martín, sobre el Sacramento de la Confesión y su importancia en nuestras vidas de cristianos y que bien nos puede servir de examen de conciencia para ver como está siendo nuestra práctica del sacramento o para retomarla y acudir con mayor frecuencia si la hemos abandonado.


"El olvido o la negación del pecado por parte del hombre moderno no significan que la realidad no exista, basta contemplar el panorama diario del mundo para percatarnos de que el pecado y el mal está ahí; hace estragos en el corazón de las personas y de los pueblos. Todo eso no es un invento de la Iglesia para tener atemorizada a la gente, como dicen algunos. Pero además, sucede que no podemos vivir sin la experiencia personal del perdón, ya que sería renunciar a la paz y a la tranquilidad de la conciencia. Ésta nos viene dada por la muerte y resurrección de Cristo, mediante la celebración del sacramento de la Penitencia según lo dispuesto p or la Iglesia.


Surge una cuestión: ¿por qué hay que acudir a un sacerdote y decirles nuestros pecados? El penitente encuentra en el confesor, no al individuo particular, sino a un ministro de Cristo y de la comunidad. El Señor se ha revelado al hombre por medio de nuestra carne, ello demuestra que su gracia salvadora siempre nos llega a través de signos y lenguajes propios de nuestra condición humana. Nosotros tenemos necesidad de saber que Dios nos ha perdonado. Por eso requerimos de alguien que, revestido de la potestad de “perdonar y retener” que Cristo dio a sus discípulos (cf. Mt 18,18; 16,17-19; Jn 20,19-23), nos dé la certeza interior de haber sido realmente perdonados y acogido por Dios. Solos, nunca sabríamos si lo que nos ha alcanzado es la gracia divina o la propia emoción.


La confesión no es un juicio de condena, sino la presencia del amor misericordioso de Dios, fuente de paz, alegría y consuelo. De ahí, la necesidad de recurrir a ella con frecuencia, porque mientras caminemos en “este valle de lágrimas” siempre habrá errores y debilidades. Para ello, es necesario hacer con seriedad los pasos que marca la tradición católica: contrición, confesión, y satisfacción (cf. Catecismo, 1450-1460).


El reciente discurso de Benedicto XVI a la Penitenciaria apostólica (25.3.2011), nos recuerda como el sacramento de la Reconciliación es “la escuela penitencial”. Comienza con el examen de conciencia que tiene un valor pedagógico de enseñarnos a mirar a nuestro interior y confrontarlo con la verdad del Evangelio. Continuando con la experiencia de ser escuchado en profundidad, a la vez de saber aceptar las amonestaciones y consejos del confesor, que son importantes para proseguir el camino espiritual y para la sanación interior del penitente. También la confesión integra de los pecados educa al cristiano en la humildad, en el reconocimiento de su propia fragilidad, en la necesidad del perdón divino y en la confianza de que la Gracia transforma la vida. Por último, acoger la absolución con verdadero arrepentimiento de los pecados es un instante especial donde se experimenta el amor misericordioso de Dios, a la vez que es una incitación a la conversión continua.


Este milagro de amor que es el sacramento del Perdón, no puede ser suplido por ningún gabinete psicológico, porque la Confesión no es un simple desahogo, sino la necesidad vital de cicatrizar las heridas de los pecados mediante el reencuentro con Dios y con la Iglesia".

10 de abril de 2011

¡TÚ ERES LA VIDA ETERNA!



Vivimos en este mundo pero, un día nos iremos

y marcharemos del mundo como vinimos a él.


¡TÚ ERES LA VIDA ETERNA, SEÑOR!.


Hablamos en este mundo pero, un día callaremos,

y escucharemos el silencio de tu presencia.


¡TÚ ERES LA VIDA ETERNA, SEÑOR!.


Trabajamos en esta tierra pero, un día, descansaremos

y veremos el fruto de lo que hicimos.


¡TÚ ERES LA VIDA ETERNA, SEÑOR!.


Creemos mientras vivimos, pero un día, no hará falta

porque contemplaremos cara a cara tu rostro.


¡TÚ ERES LA VIDA ETERNA, SEÑOR!.


Esperamos y caminamos, pero un día nos detendremos

porque Tú al final nos esperas vivo.


¡TÚ ERES LA VIDA ETERNA, SEÑOR!.

3 de abril de 2011

Maestro de buen humor.




En el año 1974, un año antes de su marcha al Cielo, San Josemaría Escrivá, recorrió la Peninsula Ibérica, teniendo encuentros o catequesis, como a él le gustaba llamar, con millares de personas. Algunas de estas catequesis-encuentros, fueron filmados, y gracias a ello, hoy podemos disfrutar de los entrañables momentos que muchos tuvieron la suerte de vivir en primera persona, con un español afincado en Roma, reconocido santo de fama universal. Si algo podemos destacar de él, es din duda alguna, su buen humor. El mismo lo decía en varias ocasiones. Cuando comenzó, contaba con 24 años, buen humor y la Gracia de Dios, y nada más.... El siguiente video da buena cuenta de ello.

2 de abril de 2011

Karol Josef Wojtyla Kaczorowska.


Un día como hoy, pero de 2005, hace ya 6 años, y ¿quién no lo guarda en el recuerdo?, el gran Papa Juan Pablo II, partía para la Casa del Padre después de una larga y dolorosa enfermedad. Aquella noche, para la Iglesia y para el mundo, fue una noche vivida de forma especial, todos estabamos con la mirada y el corazón puestos en Roma, y a través del televisor, con la mirada fija en la ventana del que hasta ese momento había sido, durante tantos años, su apartamento privado, mientras tanto, las campanas doblaban...había muerto el Papa.

Esa noche, aquella noche especial, sentí, muchos sentímos, que un nuevo santo entraba en el Cielo e intercedía por la Iglesia, la misma Iglesia a la que tanto amó y a la que tanto sirvió, hasta llegar a derramar su sangre, como los grandes mártires, en la Plaza de San Pedro aquella fatídica tarde del 13 de mayo de 1981.

Karol Josef Wojtyla Kaczorowska, nombre de pila de Juan Pablo II, fue el primer papa no italiano desde el holandés Adriano VI (1522-1523) y dentro de un mes, será incluido en el católogo de los beatos. Fue un gran Papa para la Iglesia, porque fue un gran hombre para la humanidad. Fue grande para la humanidad, porque fue un gran pastor para su Iglesia. Gracias Santo Padre.